Inteligencia Aumentada

23 de noviembre de 2023

La inteligencia aumentada (IA) es un enfoque de la inteligencia artificial en el que las máquinas están diseñadas para trabajar junto a los seres humanos para mejorar sus capacidades cognitivas.

Esto puede lograrse a través de una variedad de medios, como proporcionar a los humanos información en tiempo real u ofrecer recomendaciones basadas en el análisis de datos.

El objetivo de la inteligencia aumentada es crear sistemas capaces de aprender y evolucionar a medida que se utilizan, haciéndose más eficaces con el tiempo. Esto contrasta con la inteligencia artificial tradicional, que se centra en crear máquinas que puedan replicar o superar la inteligencia humana.

La inteligencia aumentada se ha promocionado como una forma de hacer que los humanos sean más eficientes y eficaces, así como una forma de mejorar la toma de decisiones. Se ha utilizado en diversos campos, como la sanidad, las finanzas y la fabricación. ¿Cuáles son los principales objetivos de la IA? Los principales objetivos de la IA son ayudar a las empresas a automatizar tareas y procesos, mejorar el compromiso y la satisfacción de los clientes e impulsar el crecimiento.

¿Qué son los procesos aumentados?

Un proceso aumentado es un proceso mejorado o complementado por la tecnología. Puede incluir cualquier cosa, desde el uso de una simple herramienta, como una calculadora, hasta sistemas más complejos, como los utilizados en la fabricación o la atención sanitaria. El objetivo de utilizar un proceso aumentado es mejorar la eficiencia, la precisión o ambas.

¿En qué se diferencia la inteligencia aumentada de la IA?

La inteligencia aumentada es un término utilizado para describir la combinación de inteligencia artificial (IA) e inteligencia humana (IH). A veces también se denomina «aumento cognitivo».
El objetivo de la inteligencia aumentada es crear una relación simbiótica entre los seres humanos y la IA, en la que cada uno potencia los puntos fuertes del otro. En este sentido, se considera un objetivo más realista y alcanzable que la inteligencia artificial general (IAG), que es la búsqueda de una máquina que pueda igualar o superar la inteligencia humana en todos los ámbitos.
Hay muchas formas diferentes en las que la IA puede aumentar la inteligencia humana. Algunos ejemplos son:

1. Automatizar tareas repetitivas o de bajo nivel para que los humanos puedan centrarse en tareas más exigentes desde el punto de vista cognitivo.

2. 2. Proporcionar información y recomendaciones en tiempo real basadas en el análisis de datos.
3. Ayudar a los humanos a tomar mejores decisiones proporcionándoles más datos y conocimientos.
4. Permitir que los humanos interactúen con las máquinas de forma más natural, por ejemplo, mediante el reconocimiento de voz o de gestos.

5. Crear nuevas oportunidades para que los humanos interactúen con los sistemas de IA y aprendan de ellos.


La inteligencia aumentada se considera a menudo un objetivo más realista y alcanzable que la inteligencia artificial general (IAG). Esto se debe a que se centra en mejorar la inteligencia humana en lugar de intentar sustituirla. Además, la inteligencia aumentada se considera una amenaza menor para la humanidad que la AGI, ya que es menos probable que dé lugar a una IA sobrehumana que podría acabar con la humanidad. ¿Cuáles son los principales objetivos de la IA? Los principales objetivos de la IA son agilizar y automatizar tareas que de otro modo realizan los humanos, y mejorar la calidad de esas tareas aumentando la precisión y la eficiencia. En el ámbito del marketing y la experiencia del cliente, la IA puede utilizarse para automatizar tareas como la generación de clientes potenciales, la segmentación de clientes y la creación de contenidos específicos. Además, la IA puede utilizarse para crear experiencias más personalizadas y adaptadas a los clientes, y para comprender mejor el comportamiento de los clientes con el fin de orientar más eficazmente los esfuerzos de marketing [1].

En  1997,  Gary Kasparov, campeón mundial de Ajedrez, fue derrotado en una partida por el supercomputador de IBM “DeepBlue”. Al contrario que la mayoría, Kasparov demostró una gran capacidad de reinvención y adaptación y lejos de mostrar su frustración, decidió unir fuerzas con dichas máquinas para crear lo que sería una nueva modalidad de juego, “Advanced Chess”. En dicha modalidad, máquinas y humanos unían fuerzas y competían como equipo. Estos particulares equipos, denominados como Equipos Centauros, demostraron ser, en muy poco tiempo, mucho más fuertes que los equipos formados sólo por humanos o solo por máquinas. 


Este ejemplo nos abre la puerta a entender el concepto de Inteligencia Aumentada. Dicho concepto ha sido creado para poner el siguiente mensaje en el contexto adecuado: La Inteligencia Aumentada ha sido creada para aumentar las capacidades e inteligencia del ser humano, nunca para sustituirlas. De esta forma, el término de Inteligencia Aumentada surge con el objetivo de desmitificar los presuntos peligros que esta tecnología trae consigo de forma automática en la sociedad. El argumento clave de dicho concepto se basa en que toda tecnología es creada por los humanos, y aunque esta funcione de forma autónoma, es amoral, es decir, obedece al código de programación creado por el hombre. 


Por tanto, antes de pensar que las nuevas tecnologías van a quitarnos el trabajo, la Inteligencia aumentada nos invita a pensar que la unión entre hombre y máquinas nos permitirá, por ejemplo, eliminar ciertas labores físicas que permitan centrarnos en otros aspectos más humanos como la creatividad, la curiosidad, la belleza y la felicidad.

Neil Harbisson, el primer ciborg del planeta, es otro claro ejemplo del potencial que conlleva la mezcla de cerebro y tecnología. Neil nació con una particularidad, solo era capaz de ver en escala de grises, por ello, decidió trabajar en una antena, que incorporando en su cuerpo como una extensión más, le permitiera distinguir los colores. A través de vibraciones en su cráneo, es capaz de distinguir los colores mediante una asociación de los mismos a imágenes, música o vídeos. De esta forma, Neil ha entrenado a su antena para que cuando esta enfoque una pared de color rojo, emita la vibración concreta para proyectar en su cerebro la imagen o elemento que él tenga asociado a dicho color.  Este ejemplo ilustra que la tecnología no solo nos ayudará a convertirnos en profesionales más completos sino que podremos diseñar nuestro propio cuerpo y percepciones, incrementando de esta forma nuestras posibilidades de supervivencia en la tierra o en el espacio exterior.


Otro ejemplo es el caso de una joven ingeniera a la que le piden que indique cuál es el rendimiento y duración de una válvula pues habían identificado deficiencias en el sistema. En circunstancias normales, la trabajadora tendría que haber reunido a varios de sus compañeros durante semanas para recabar datos, investigar y probar, sin embargo, hizo uso de la inteligencia artificial (IBM Watson) para plantear el problema y deja que este localizase toda la información necesaria al problema y tras más de una hora le muestra todo aquello que es relevante, dándole un diagnóstico. Esta joven chica hizo uso de su inteligencia aumentada gracias a disponer de una “herramienta” que es más rápida que ella realizando un análisis. ¿Hubiese sido ella sola capaz de hacerlo?, Sí. ¿Hubiera sido eficiente su trabajo?, No. Le hubiera faltado tiempo. En este caso la Inteligencia Artificial fue su Inteligencia Aumentada  [2].

[1]https://techlib.net/techedu/inteligencia-aumentada/

[2]https://singularity-experts.com/blog/que-es-la-inteligencia-aumentada