Protección radiológica en los procedimientos médicos que utilizan fluoroscopia

15 de noviembre de 2022

Los procedimientos mínimamente invasivos guiados por imágenes, que entrañan menos riesgos que la cirugía tradicional, hospitalizaciones más cortas y una recuperación más rápida, se utilizan cada vez con más frecuencia en todo el mundo. En 2020 se realizaron en total 24 millones de procedimientos de este tipo, lo que representa un aumento de más del séxtuple desde 2008. Sin embargo, puede haber un problema: si no se toman las precauciones adecuadas, los pacientes y el personal médico pueden verse expuestos de manera innecesaria a la radiación de los rayos X que el personal médico utiliza durante la fluoroscopia para “ver” lo que está haciendo dentro del cuerpo.

“Hemos detectado nuevos desafíos en materia de protección radiológica debido a los avances técnicos y al aumento de la complejidad de estos procedimientos, así como posibles lagunas en materia de orientación y capacitación para mejorar la protección radiológica de los pacientes y el personal”, declaró Jenia Vassileva, Especialista en protección radiológica del OIEA.

La fluoroscopia es un procedimiento mediante el cual se visualiza en un monitor una radiografía en tiempo real producida por rayos X que atraviesan el cuerpo.

En una reunión celebrada recientemente por el OIEA, como parte del apoyo que presta a la comunidad médica, más de 100 expertos de 42 países y 18 organizaciones internacionales y organismos profesionales discutieron los progresos en materia de protección radiológica y los retos que se plantean durante los procedimientos de intervención guiados por fluoroscopia. Hicieron hincapié en las formas de mejorar la protección radiológica de los pacientes y el personal médico cuando se aplican estos procedimientos, que pueden causar lesiones en la piel a los pacientes y cataratas por irradiación al personal médico que los realiza.

A menudo, los efectos deterministas son solo el enrojecimiento de la piel o la pérdida de cabello, pero, en unos pocos casos, se pueden presentar reacciones más graves, como úlceras o necrosis cutánea, a veces semanas, meses o incluso años después.

“Los factores asociados con las dosis elevadas son la talla del paciente y la complejidad médica del procedimiento, pues cuando son grandes se requiere una fluoroscopia prolongada; sin embargo, en la mayoría de los casos, los efectos deterministas graves no intencionados se deben a la falta de conocimientos y de conciencia del operador”, dijo el presidente de la reunión, Stephen Balter, Profesor de Radiología Clínica y Medicina de la Universidad de Columbia (Estados Unidos de América).

“Llevó más de un año descubrir que el procedimiento de fluoroscopia prolongado me había causado la lesión y pasé más de 15 meses sin dormir más de dos horas seguidas. El dolor era indescriptible”, dice Hal Workman, un paciente que sufrió una lesión cutánea grave como consecuencia de una intervención cardíaca realizada hace 14 años.

Los participantes también tomaron conocimiento de los últimos avances en tecnología de fluoroscopia, incluido un tipo de cartografía de las dosis en la piel en que las dosis de radiación se distribuyen visualmente en color o en escala de grises. Esto proporciona a los operadores información para hacer un seguimiento de la dosis y así ajustar mejor el procedimiento y no lesionar la piel del paciente.

“Tras 20 años de esfuerzos, se han reducido drásticamente los casos de lesiones cutáneas”, dijo el Sr. Balter. “Eso se debe principalmente a las mejoras introducidas en los equipos de fluoroscopia y en los dispositivos médicos utilizados para estos procedimientos”. El Sr. Balter resaltó que es importante planificar, especialmente en el caso de los pacientes con obesidad y de los que se someten a múltiples procedimientos, y vigilar constantemente la dosis administrada y hacer un seguimiento proactivo de las reacciones cutáneas que pueden aparecer cuando sea necesario utilizar una cantidad considerable de radiación en un procedimiento complejo.

Además, en muchos países sigue siendo difícil hacer un seguimiento de las dosis que recibe el personal médico. Los esfuerzos para aumentar la protección radiológica incluyen, por ejemplo, el uso de dosímetros electrónicos en tiempo real, sistemas de video para el seguimiento automático del personal y simuladores virtuales.

La Sra. Vassileva dijo que la concienciación del personal médico sobre la protección radiológica también contribuiría en gran medida a reducir la exposición de dicho personal y de los pacientes. Los participantes en la reunión afirmaron que la capacitación en vídeo orientada a la práctica, como los nuevos tutoriales prácticos del OIEA sobre protección radiológica en procedimientos de intervención, es eficaz en ese sentido.

Para colmar las lagunas existentes en los datos sobre los efectos deterministas en los pacientes y comparar las prácticas a nivel internacional, el OIEA ha puesto en marcha un estudio internacional sobre las dosis que reciben los pacientes y los efectos deterministas de los procedimientos de intervención guiados por fluoroscopia.

“Nuestro objetivo es recopilar datos a escala global, lo que nos ayudará a actualizar los valores de las dosis que se utilizan para iniciar los procedimientos de seguimiento de los pacientes que corren el riesgo de presentar reacciones en la piel”, dijo la Sra. Vassileva [1].

Recomendaciones para la protección del staff en fluoroscopía

  1. Use dispositivos de protección. Use las mamparas suspendidas del techo, los blindajes laterales y las cortinas plomadas debajo de la mesa Con ello podrá reducir la dosis de radiación dispersa en más del 90%. Blindaje móvil es aconsejable cuando trabaje en la modalidad de adquisición “cine” Se aconsejan delantales plomados de 2 piezas para distribuir el peso. Con 0.25 mm de plomo y con la superposición en la parte delantera serán 0.5 mm en el frontal y 0.25 en la espalda (Supone más del 90% de protección)
  2. Haga buen uso de los principios: tiempo—distancia—blindaje Minimice el tiempo Maximice la distancia tanto como sea posible clínicamente Use blindaje
  3. Use las mamparas suspendidas del techo, los blindajes laterales y las cortinas plomadas debajo de la mesa Con ello podrá reducir la dosis de radiación dispersa en más del 90%. Blindaje móvil es aconsejable cuando trabaje en la modalidad de adquisición “cine”
  4. Mantenga sus manos fuera del haz directo de rayos X en todo momento Las manos dentro del campo del haz primario aumentará los factores de exposición (kV, mA) y las dosis a los pacientes y al staff
  5. Sólo el 1 – 5% de la radiación que incide a la entrada del paciente sale hacía el detector de imagen Conviene situarse al lado del detector de imagen, donde sólo sale el 1- 5% de la radiación incidente y su respectiva dispersión
  6. Mantenga el tubo de Rayos X debajo de la mesa y no sobre ella De esta manera se recibe menos radiación dispersa
  7. Use su dosímetro personal Use al menos dos dosímteros:  Uno debajo del delantal plomado a la altura del tórax.  Otro por fuera del delantal plomado a nivel del cuello o de los ojos  Un dosímetro adicional tipo anillo, para los procedimientos que requieran la exposición de las manos cerca del haz primario Son útiles los sistemas de dosimetría personal en tiempo real
  8. Actualice periódicamente sus conocimientos en protección radiológica
  9. Plantee sus inquietudes sobre radioprotección a los especialistas en protección radiológica/especialistas en física médica
  10. El control de calidad de los equipos de fluoroscopia le permitirá trabajar en forma segura. Conozca su equipo. Utilizar las características del equipo de manera apropiada le ayudará a reducir las dosis al paciente y al staff. Use inyectores automáticos [2].

[1] https://www.iaea.org/es/newscenter/news/mejora-de-la-proteccion-radiologica-en-los-procedimientos-medicos-que-utilizan-fluoroscopia

 [2] https://www.iaea.org/sites/default/files/documents/rpop/poster-staff-radiation-protection-es.pdf